Desde
Pesaj contamos cada noche el Omer,
y al llegar al día 33 del Omer festejamos Lag Baomer
(33 del Omer en hebreo)
El
dia 33 del omer (las letras hebreas "lamed" y "guimel"
que tienen ese valor numerico forman la palabra LAG), es una
fiesta que disipa la tristeza de los primeros dias del conteo
del omer y convoca a todos a la alegria. En ese dia ceso la
epidemia que habia hecho presa de miles de alumnos de Rabi
Akiva, jefe espiritual de los judios (siglo II de la era comun),
pudiendo los sobrevivientes formar nuevas generaciones de
estudiosos para transmitir el legado inmortal de la Tora.
Ademas
bajo el cruel dominio del emperador romano de esa epoca, Adriano,
se prohibia a los judios el estudio de Tora, castigandose
a los infractores con la muerte. Un gran maestro de esa epoca,
Rabi Shimon bar Yojai desafio a los romanos e instruyo a miles
de alumnos con gran riesgo de su vida; cuando los opresores
lo descubrieron, sus alumnos lo salvaron atrayendo la atencion
de aquellos mientras el escapaba. Durante mas de doce años
vivio con su hijo, Rabi Eleazar, oculto en una cueva en medio
de un bosque, donde continuo recibiendo a los jovenes sedientos
de sus enseñanzas. Cuando alguien detenia a los muchachos
y les preguntaba adonde se dirigian, estos mostraban ufanos
sus arcos y flechas, que siempre portaban para no despertar
sospechas y contestaban que se iban de caza. Antes de morir,
hecho que ocurrio en Lag baOmer, Rabi Shimon bar
Yojai pidio a sus discipulos que su muerte fuese recordada
con festejos y no con demostraciones de duelo. Y es asi que
en este dia se levanta el semiduelo que regia en los dias
del omer y se celebran fiestas y bodas.
Tambien
en Israel se realizan excursiones
campestres, especialmente a la tumba de Rabi Shimon bar
Yojai en el monte Meron, donde arden desde la medianoche
vivas fogatas (al igual que en todo Israel) y alrededor del
fuego los hombres danzas y entonan salmos y melodias jasidicas.
Tal como lo deseara el sabio maestro, su muerte es recordada
con luces, canciones y alegria.
Rabí
Shimón Bar Yojai
Unos de los más famosos Tanaítas. De
los más grandes discípulos de Rabí Akiva,
que estudió con él en la Yeshivá
de Benei Beraq durante 13 años junto con su
amigo Jananiá ben Jakinai (Ketuvot 62, b, Vaikrá
Raba 21, 8). Cuando Rabí Akiva fue capturado y apresado,
Rabí Shimón fue tras él para seguir aprendiendo
de su maestro (Pesajim 112, a). Rabí Shimón
Bar Yojai amó fuertemente a su Torá, a su pueblo
y a su tierra. El decía: "Tres grandes regalos
ha dado D-s Todopoderoso a Israel, y todas fueron otorgadas
acompañadas de sufrimiento: La Torá, la tierra
de Israel, y el mundo venidero" (Berajot 5, a); buscó
D-s una nación que adoptara su ley, y no encontró
a ningún pueblo mejor que Israel para esta meta...
de la misma manera, buscó una tierra para este pueblo
y la mejor que encontró fue la tierra de Israel (Vaikrá
Raba 13, b); Rabí Shimón Bar Yojai fue famoso
por ser estudioso de los
milagros. Se le considera inspirado autor del Zohar, obra
en la cual está basada toda la corriente de la Cabalá.
En el día de Lag Baomer, miles de personas,
visitan el lugar de su sepultura, en el Monte Merón,
todos los años. Rabí Shimón es el personaje
más admirado de la época de los Tanaítas
hasta el día de hoy.
Es
una antigua costumbre que los niños judios jueguen con arcos
y flechas en Lag Baomer. Una de las razones de esto, es que
la Tora dice que el arcoiris es un recordatorio de la promesa
que hizo D's de nunca volver a realizar un diluvio como aquel
ocurrido en la época de Noé. Pero durante la época de Rabbi
Shimon bar Yiochai, la promesa no era necesaria. Este hombre
era tan buena persona que aunque mas no fuera por la vida
de su propia persona, no se haria un diluvio. El jugar con
flechas en Lag Baomer, es en recuerdo de Rabbi Shimon
bar Yiochai en el día de su muerte.
Te
recomendamos que leas el cuento seleccionado para Lag Baomer:
DIGNIDAD
Y HONOR
Una Historia para los Días de Sefirá
por
Rabí Pésaj J. Krohn
Los
días de Sefirá, los cuarenta y nueve días entre Pésaj y Shabuot
son días de tristeza porque los alumnos de Rabí Akibá murieron
durante ese período.Nuestros Jazal (los rabinos del Talmud)
nos cuentan que se castigó a los alumnos porque no mostraron
entre ellos el suficiente respeto y honor. Esto nos enseña
lo importante que es tratar a nuestros amigos en forma apropiada.
Pero ¿por qué murieron justo en esta época del año? Rabí Aharón
Kotler, fundador de la gran Ieshibá de Lakewood lo
explica de esta manera. Estos son días en que los judíos de
cada generación se preparan para recibir la Torá en el Iom
Tob de Shabuot.
Cada día de Sefirá, debemos tratar de ser mejores de
lo que fuimos el día anterior hasta que alcanzamos el nivel
de Shabuot HaShem quiere que sepamos que ser amable y respetuoso
con nuestro hermano judío es tan importante que no somos merecedores
de recibir la Torá sin ello. No alcanza con estudiar y tener
buenas notas, también tenemos que ser buenas personas. Así
que si los alumnos de Rabí Akibá no mostraron honor entre
ellos, no podían ser las personas a través de las cuales se
enseñaría la Torá a la siguiente generación. Aquí tenemos
una historia que muestra cómo las personas cuidadosas no hieren
a los demás.
LOS
METODOS DEL DOCTOR
Hace
muchos años, en Jerusalem, Había un hombre muy amable llamado
Najum Kook. Era un doctor con un consultorio sencillo que
atendía a pacientes con cualquier tipo de enfermedades. El
consultorio estaba en el departamento donde vivía con su familia.
El salón de entrada era la sala de espera y una habitación
se usaba para las consultas y diagnósticos.
El
doctor Kook no tenía ni secretaria ni recepcionista. Los que
venían a su consultorio esperaban en el salón y luego, cuando
el doctor Kook salía de la habitación preguntaba quién era
el siguiente, la persona a la que le correspondía el turno
se paraba y entraba con el doctor.Todo el que visitaba al
doctor Kook sabía que ese era el sistema. Era un sistema de
honor que todos sus pacientes respetaban y mantenían. Nunca
nadie entraba sin que le correspondiera. Sólo había una excepción
a esta regla: Rabí Iejezkel Sarna (1895-1969), Rosh Ieshibá
de la Ieshibá Jebrón en Jerusalem.
Rabí
Sarna tenía diabetes y tenía que ir al consultorio regularmente.
Puesto que era un Talmid Jajam (estudioso de la Torá)
muy importante, el doctor Kook dijo que cuando el Rabí Sarna
viniera al consultorio, entraría automáticamente. Una vez,
Rabí Sarna estaba en la sala de espera con los demás pacientes
cuando el doctor Kook salió y llamó al siguiente. Rabí Sarna
comenzó a levantarse de su silla para ir a la habitación.
El doctor Kook miró a su alrededor y le dijo a Rabí Sarna:
-
Disculpe, Rosh Ieshibá, pero primero debo atender a esta señora.
Entonces, el doctor Kook se dirigió hacia una señora mayor
para hacerla entrar.
Cuando
el doctor Kook terminó con ella, salió nuevamente a la sala
de espera y le dijo a Rabí Sarna que pasara. Una vez adentro,
Rabí Sarna empezó a disculparse con el doctor por haberse
puesto de pie "fuera de turno". Le explicó:
-
Como usted siempre me hace entrar apenas llego, pensé que
querría verme ni bien terminara con el otro paciente.
-
Es verdad - contestó el noble doctor Kook- . Siempre lo hago
pasar antes que a los demás, pero hoy tuve que hacer una excepción.
Vea, la señora que pasó antes que usted es una señora pobre
que no me paga por sus consultas. Pensé que si dejaba entrar
a alguien antes que a ella, aunque fuera a un Rosh Ieshibá,
pensaría que la razón por la que doy prioridad a los demás
es porque no me paga y por eso merece menos atención. Así
que ya ve, tuve que hacerla pasar cuando le correspondía para
que no sintiera que le daba menos atención que a los demás.
-
Estoy seguro de que si hubiera sabido acerca de esto, habría
insistido para que la atendiera primero.
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