Relato
Jasídico
- La fuerza del shofar
Se
nos ha heredado una pequeña anécdota de Rabi Levi Itzak de
Berdichev en la cual se relata sobre un niño pastor que nunca
aprendió a leer, cuando llegó el día de Iom Kipur, no quiso
este separarse del resto de la comunidad y acudió al Templo
en ese santo día. Sin embargo, no sabiendo rezar se sentó
cerca de la puerta.
Al
observar como todos los demás presentes se concentraban en
sus plegarias, no sabiendo que hacer en su abandono y soledad,
tomó su flauta con la cual tocaba en el campo y deseó a través
de sus notas expresar sus emociones y sentimientos ante de
Di-s, lo cual no sabía hacer con palabras.
Cuando
se escucharon estas notas, se levantó un gran tumulto en la
sinagoga, quién es aquel que ha osado de secrar este santo
día y este consagrado lugar? - Se preguntaban los congregantes,
y estaban ya a punto de arrojarlo del Templo. En eso se escuchó
la voz de Rabi Levi Itzak quien pedía que el niño fuera traido
ante él. En su presencia le dijo él a los fedigreses, Han
uds. de saber que hasta este momento todos los rezos y oraciones
dichas habían sido rechazadas por el Eterno, pero fueron estas
simples y sencillas notas, que brotaron de los más profundo
del limpio y tierno corazón de esta criatura, las que rompieron
todas las barreras que separan al pueblo de Israel de Di-s
y conmovieron con su fervor al gran Di-s de la compasión.
* * * * *
Dice
el versículo de Tehilím (Salmo 119-91)
"Para tu juicio estamos hoy ..."
suma en hebreo igual que las palabras Rosh Hashaná,
el día del juicio. Como decimos en los rezos de este
día, "Hoy fue creado el mundo", en alusión
a la creación del primer hombre. En este día,
todo se decide como ya hemos reiterado en otras oportunidades.
El
libro Aron Edut cita un hermoso ejemplo:
Había una vez un rey que apreciaba mucho a uno de sus
soldados. Por ende poco a poco buscó como favorecerlo
y siendo éste un soldado muy aplicado, fue escalando
posiciones por méritos propios y gracias a la simpatía
que despertaba en el rey. Al cabo de un año ya fue
nombrado general y le destinaron un batallón especial.
Participó en varios operativos, los cuales vio coronados
con el éxito. Recibió condenaciones importantes,
las cuales justificaron aumento de sueldo y status militar.
El rey lo seguía de cerca y no perdía oportunidad
para ubicarlo cada vez mejor dentro de su gobierno. Entonces,
cierto día consideró el rey que ya era el momento
adecuado para nombrarlo ministro de defensa, encargado por
ende de la seguridad nacional y comandante en jefe de todas
las fuerzas armadas.
Comenzó el ya importante militar su tarea y acorde
a su puesto le fue otorgado un palacio con numerosos sirvientes.
Pero al poco tiempo comenzó a delegar sus responsabilidades
y a aprovechar su gran pasar, organizando festicholas y días
de caza con sus amigos.
Poco a poco las cosas fueron empeorando y los problemas de
seguridad en el reino crecieron y todo por causa del ahora
irresponsable ministro (algo muy actual ¿verdad?).
El rey se enteró y decidió tomar cartas en el
asunto y llamó al general.
El día que llegó la orden de presentarse ante
el rey, sintió como si despertara de un sueño
y en contadas horas pudo constatar, el daño y el perjuicio
que había provocado.
Con piernas temblantes y rostro pálido como adivinando
la reacción y el castigo del rey, se presentó
en la fecha indicada.
Mientras esperaba en la antesala escuchó el diálogo
entre el rey y el jardinero real.
-"Es una vergüenza como esta todo crecido en algunos
lados, mal cortado en otros ¿Para qué le pago?
-Mire, concluyó el rey, si en una semana no arregla
todo, lo enviaré una semana a la cárcel!
El general que escuchó el dictamen se alivió
muchísimo. Bueno, se dijo a sí mismo, si así
son los dictámenes no hay porque temblar.
Cuando el rey lo hizo pasar, lo notó muy tranquilo
y de inmediato supo el motivo.
Dime...: Le dijo con gran enojo, ¿Tú te comparas
al jardinero? ¿Crees que lo de él se asemeja
en algo a lo tuyo?
La seguridad del reino depende de ti y... ¿crees acaso
que esto es como un pasto mal cortado?
Las defensas están deterioradas, los soldados no cumplen
con su obligación debido a la ineficiencia de su marino
dirigente..." ¿Qué crees merecerte?....
Concluyó el rey, mientras el ministro comenzó
a temblar con más intensidad que antes...
La
moraleja
El
día de Rosh Hashaná es una situación
similar a la detallada arriba. Todas las criaturas son juzgadas
por el Todopoderoso pero cuidado no todos somos iguales, quienes
más saben tienen más responsabilidades. El juicio
es para todos pero individual y para cada uno diferente. Iehudím
por un lado, otros pueblos por otro y así cada uno.
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