No importa si asistís
a una Escuela, Ieshibá o Sinagoga en Buenos Aires, México,
Londres, Brooklyn o en cualquier otra parte del mundo. La
Torá que estudiás hoy es exactamente igual a la que recibieron
nuestros ancestros en el Monte Sinaí después de abandonar
la tierra de Egipto. Somos todos parte de una larga cadena
que comenzó hace miles de años.
¡FELIZ
SHABUOT PARA TODOS!