Continuamos dedicando este espacio, para citar diferentes anécdotas y parábolas del Rab Shebadron z"l, resaltando aspectos y facetas diferentes con respecto al estudio de la Torá y su importancia

Durante la segunda guerra mundial, el Rab Jaim de Brisk (ciudad de Rusia), no tuvo otra alternativa, que mudarse a otra ciudad, ya que debido a la guerra, era ya casi imposible seguir viviendo en Brisk.
Muy cerca del pequeño pueblo, elegido por el RaB Jaim, vivía el gran erudito Rabí Abraham Kalmanovitz, donde ejercía el rabinato de la ciudad.
Cuando Rabí Abraham se enteró que el Rab Jaim de Brisk, se mudo a ese pueblo cercano, una gran preocupación lo invadió: el Rab Jaim había llegado allí sin muchos recursos y no tenía quien lo ayudara económicamente. Pero la situación era más precaria aun, por el hecho de que el casher de ese pueblo, no estaba a la altura de las exigencias y la costumbre del Rab de Brisk.
¿Qué hizo? Lleno una carreta con alimentos diversos y se dirigió a la casa del Rab Jaim, para regalárselos. Así, al menos por unos días, la situación la cual imagino desesperante, se alivianaría un poco.
Pero al acercarse a la casa del Rab Jaim, escuchó gritos muy fuertes, provenientes del inferior de la vivienda. Tal era la intensidad de los gritos, que no escucharon los reiterados golpes que dio el Rab Abraham en la puerta. No espero más y entró sin pedir permiso…
¿Qué vio?... Todos los hijos chicos y los nietos estaban durmiendo. Sentados alrededor de la mesa, estaban el Rab Jaim y su hijo el Rab Itzjak Zeev, enfrascados en una profunda discusión, sobre un tema del Maimónides, a raíz de una pregunta que hizo el yerno del Rab Jaim…
Rabi Abraham Kalmenovitz, se quedó parado y atónito ante la escena que se presentaba delante de sus ojos: Rabi Jaim y toda su familia se escaparon de Brisk y sólo pudieron llevarse lo puesto. Todo les faltaba, comida, comodidades, etc.… pero toda esta falta quedo relegada a un segundo plano. Ellos están parados como si nada y disfrutan del placer de poder llegara responder los cuestionamientos sobre el Maimónides y asi entenderlo mejor...
Esta es una demostración cabal, del verdadero amor hacia la Torá.