FORUM - ¡Siempre la derecha arriba! ¡Fuerza!

Muy emocionado, quiero compartir con Ustedes lectores, las palabras de Torá que recibí de mis amigos que estudian en las Ieshibot de Eretz Israel.

El Talmud relata en el tratado de Shabat con respecto a las velas de Janucá, que éstas deben ser colocadas en el hogar del lado izquierdo de la persona que ingresa a la misma, para que de esta forma, esté el candelabro del lado izquierdo y la Mezuzá del lado derecho. El motivo principal de esta determinación legislativa de los Sabios, es para que la persona se encuentre rodeada de preceptos.

El Rabí Iehudá Zadka z"l comenta al respecto, que el motivo de colocar la Mezuzá del lado derecho es para cuidar nuestro hogar y evitar el ingreso de todas aquellas malas influencias que dañan la parte espiritual del mismo, es por eso, que al ingresar a casa besamos la Mezuzá que se encuentra del lado derecho, para así recordar la santidad del hogar y el hecho de tener que dejar todo lo malo fuera del mismo. En cambio, la función de las velas de Janucá es 'promocionar el milagro', llevar la luz de nuestro hogar hacia el exterior y transmitir toda la santidad que se encuentra dentro de él; y así, recordar los milagros que hizo Di-s con el pueblo de Israel. Entonces, al colocarlas del lado izquierdo de quien entra al hogar, queda orientada hacia la derecha del que sale del mismo, para recordar el hecho de llevarse toda la luz que irradia dentro de la casa, y transmitirla hacia fuera de la casa para los demás. Si es así, concluye el Rabí Iehudá Zadka z"l, tanto la Menorá como la Mezuzá se encuentran a la derecha de sus respectivas funciones.

Queridos Lectores: Cuánta verdad en estas palabras… a veces ni nosotros somos conscientes del poder que tenemos en 'nuestras derechas'; o parafraseando al Rabí Najman de Breslev: "Si sabes que puedes oscurecer, ten fe que también tienes el poder y la posibilidad de alumbrar" cada alma Iehudí tiene en su esencia un gran cúmulo de energía y luz para ser transmitida, que está esperando para salir… y depende únicamente de cada uno de nosotros el hecho de encenderla: Seguramente Janucá es un muy buen momento para empezar a hacerlo.

¡Hay que hacer fuerza e iluminar! El Jafetz Jaim cita una parábola acerca de un hombre de pueblo que por primera vez visitaba la ciudad, y al llegar a la estación del tren vio a un hombre con un silbato en la boca, al primer silbido un tumulto de gente empezó a correr hacia los trenes, con el segundo silbido las puertas se cerraron, y con el ultimo, el tren se puso en movimiento, muy sorprendido nuestro campesino se acercó al "señor mago" y permaneció observándolo por un largo tiempo. 'Escucheme señor', le dijo el guarda atento a la mirada de nuestro perplejo amigo, 'el tren se mueve gracias a la locomotora que está dirigida por un conductor, lo único que yo hago es hacer sonar el silbato para que nadie se pierda el tren'. Lo mismo pasa con la persona, dice el Jafetz Jaim, lo único que hace es hacer sonar el silbato; el conductor, la cabina y el motor están en el cielo. Si bien con respecto al resultado final nuestra inversión es ínfima, sin embargo, nuestra inversión es TODO lo que se necesita para que Di-s desde el cielo mande el resultado final. ¡Hay que hacer fuerza e iluminar el mundo!

¿Qué hicieron los JASHMONAIM? Fueron pocos en manos de un imperio, débiles en manos de fuertes; entonces, la respuesta es: tal vez hicieron muy poco, pero, el solo hecho de pararse frente al enemigo y no renegar al judaísmo es hacer TODO. Sin esta inversión, sin este esfuerzo, no hubiera existido una victoria. Los mismos JASHMONAIM sabían esto, por eso, hicieron lo máximo que pudieron, y recién entonces, se vio la victoria de HASHEM. Que nosotros también podamos hacer lo mismo: alumbrar a los demás. Amén. Gracias a Freddy y a Dani por el escrito tan inspirador. Jag Janucá Sameaj.
(Ariel)