"Hazle al arca una fuente de iluminación"
El exegeta Rashi, cita dos explicaciones sobre esta fuente de iluminación. Una dice que era una especie de claraboya, para que la claridad y la luz del exterior penetren en la Teba, el arca. La segunda definición dice, que era una piedra preciosa especial que irradiaba luz propia.
Explican nuestros sabios, que estas dos explicaciones dependen de otras dos opiniones, sobre algo relacionado a este tema. Una opinión dice que todo el periodo que persistió el diluvio, el día y la noche siguieron su curso normal. Para esta explicación, bastaba con hacer una ventana o claraboya, que permitiera penetrar la luz en le interior del arca. La segunda explicación dice que, por el contrario, todo el tiempo que duró el diluvio, reinaba una oscuridad absoluta en el mundo. Por consiguiente, para esta explicación se requería una fuente de luz independiente, que era esa piedra que menciona la segunda opinión.
Como siempre decimos, la Torá es eterna, y una discusión de esta índole, de cómo fue el sistema de iluminación de la Tebá, debe dejarnos algún mensaje, mas allá del mero dato ilustrativo del caso.
El Rab Iosef Caro Z"l, nos dice que el mundo en la época del diluvio, estaba lleno de impurezas, debido a la enorme cantidad de pecados cometidos por sus moradores. Por ello, no había otra alternativa que traer un diluvio que purificara hasta las montañas más altas.
Por otro lado, nuestros sabios compararon la casa de todo Iehudí a una pequeña arca, flotando en este gran mundo.
Todo hogar requiere una luz natural o artificial, para que la vida en ese lugar sea placentera. Pero también y con más urgencia y necesidad, le es vital tener una luz espiritual, que le de vida, calor y luz a todos sus moradores.
Muchos dejan entrar luz del exterior, llámense revistas, televisión, Internet, etc. Por intermedio de ellos lamentablemente, ingresan todas las formas de vida, no contempladas en la Torá y la aparente felicidad, no es más que un fiasco grande.
Estas casas abren muchas ventanas al exterior, con la idea de incorporar mucha luz. Pero todo esto es oscuridad absoluta. Destrucción, decadencia y hecatombe espiritual. Lamentablemente gran parte de lo que el mundo exterior llama adelanto del siglo 21, no es más que un retroceso y una caída libre sin frenos, al abismo. Como solía decir el Rab autor del libro "Kehilot Iaacob", "los medios de comunicación son el Shofar de los tres grandes pecados, la negación de D"s, la idolatría. El adulterio o baja moral. El asesinato, en todas sus manifestaciones"
Gracias a D"s, hoy un diluvio global de todo el mundo, en una sola vez, no habrá. D"s ya se lo prometió a Noaj. Sí vemos que lamentablemente y sin saber cual es la explicación exacta, pequeños grandes diluvios, azotan diferentes partes del mundo.
Por lo tanto debemos ser sinceros y reconocer, que ya no hay más luz en el mundo exterior. Sólo hay confusión, oscuridad y caos generalizado.
Hoy más que nunca debemos instalar en nuestros hogares, una piedra que nos provea de luz propia. Esa luz sólo la puede abastecer la Torá y el cumplimento de las Mitzvot. Sólo aquello que este relacionado con ella, traerá la luz que necesitamos. Revisemos cada revista, material didáctico y juguete que ingresa a nuestro hogar. ¿Para qué darles juguetes de guerra y violencia? ¿Personajes de la televisión y los dibujitos animados (no tan animados espiritualmente)? ¿Por qué engrosar las estadísticas de horas de exposición a actos de violencia y baja moral, que cada día aumentan más?
La luz en casa, la instalamos nosotros.