FORUM - ¡Empezó el mes de Adar!

Dicen nuestros Sabios: "Desde que comienza el mes de Adar, aumenta la alegría". Generalmente, estamos acostumbrados a vincular la alegría con el festejo de alguna fecha o evento especial (Shabat, Iom Tob, Festividades, Casamientos, etc.), es por eso, que causa asombro oír esta frase relacionada al hecho de alegrarse simplemente por el comienzo de un mes, en este caso, el mes de Adar.

Explican los sabios del Musar, que las diferentes fechas de nuestro calendario nos sitúan en una posición de 'cercanía' con respecto a Di-s. Shabat representa nuestra fe en que Di-s creó el mundo en seis días; Pesaj nos aclara el concepto de redención, el rezo diario nos conecta con el Creador, Sucot nos deposita en la mismísima sombra del Eterno… la alegría es producto de sentir muy cerca la presencia Divina en nuestras vidas. De hecho, no hay otra forma de alcanzar la alegría verdadera; lo que denominamos SIMJA, alegría, solo se puede alcanzar conociendo la auténtica realidad. Para definirlo mejor, y parafraseando al Rabí Wolbe en su obra Alé Shur, podemos decir: "Al lograr un óptimo nivel de conocimiento (Daat) verdadero sobre la realidad del mundo, reconocemos que Di-s controla todo en nuestras vidas y que tenemos el gran mérito de servirlo a Él; allí nace la alegría genuina (Simjá Amitit)". La alegría nos permite profundizar el contacto con Di-s; nos ayuda a lograr el nivel óptimo de reconocimiento de la realidad. Es por eso que cada Shabat o Iom Tob, cada fecha y evento en nuestras vidas tienen su propio reconocimiento de Di-s que podemos alcanzar y por eso tenemos el precepto de alegrarnos.

¿Y en el comienzo del mes de Adar, qué? ¿Dónde está el justificativo para la alegría? Adar es diferente, dicen los Sabios del Musar. Adar es sinónimo de Purim. El milagro de Purim marcó un hito en nuestra historia; demostró que más allá de la inmediata e impensada salvación ante una situación casi irremediable, los judíos pudieron percibir con absoluta claridad la presencia de Di-s a pesar de haberse ocultado en todo momento. "El milagro de Ester" también se lo suele llamar, y la palabra 'Ester' en hebreo significa 'ocultamiento'. Purim representa una fuerza espiritual muy especial: la inspiración interna del judío que percibe igualmente la presencia del creador, en un mundo de ocultamiento, dolor, sombras y apariencias.

Si bien todos los meses poseen la energía de sus respectivas festividades, el mes de Adar es diferente. En todo el mes de Adar se nos concede la energía y la capacidad para esta clase especial de reconocimiento de la cercanía de Di-s. Y así como Di-s ayudó y sustentó durante el Purim original a Israel, comprobaremos que también lo hace en esta época, aunque a veces nos cueste creerlo; Di-s nos ayuda en todo momento, aún cuando permanece oculto, y tanto en el ámbito espiritual como material. Esta cercanía, desde luego, nos provee la habilidad de tener acceso a nuestros poderes espirituales más recónditos, lo que en hebreo se denomina 'kojot Hanefesh'. En este mes poseemos la capacidad para luchar más fácilmente con nuestro instinto del mal y con las 'apariencias' de lo terrenal que no nos permiten 'liberar' ni 'redimir' nuestra fe auténtica y natural en Di-s.

Esa es entonces la alegría ante la llegada del mes de Adar: llega el mes en el cual se nos brinda 'especialmente' la posibilidad del reencuentro con nuestra fuerza e inspiración interior; en Adar tenemos la oportunidad de llegar a lo más profundo de nuestro ser y al mayor discernimiento posible de nuestra existencia. Es en este mes propiamente en el que podemos alcanzar el mayor nivel de alegría posible: la percepción de la Divinidad rodeándonos en todo momento; y aún cuando 'aparentemente' está oculta a la vista humana.

¡Qué alegría reencontrarnos de nuevo, estimados Lectores! Tengo muchísimo para contar de las vacaciones, pero, vayamos de a poco... Que Hashem nos ayude en este mes a lograr un nivel óptimo de inspiración interior. Amén.
(Ariel)