Los Meshalim 602

Continuamos dedicando este espacio, para citar diferentes anécdotas y parábolas del Rab Shebadron z"l, resaltando aspectos y facetas diferentes con respecto al estudio de la Torá y su importancia.

Quien estudia Torá, cambia cada día.

En cierta oportunidad un Rab le hizo la siguiente consulta al Jazón Ish z"l, gran erudito de nuestra época:
Todos los días yo doy una clase en el barrio de Ramat Gan, Israel, a un grupo de comerciantes, que asisten al mismo al cerrar sus comercios. Mi pregunta es, ¿un día lluvioso como hoy debo viajar desde Bené Berak, donde yo vivo, hasta allí o no?
El Jazón Ish le preguntó: ¿Cuántos son los asistentes asiduos?
Alrededor de 10 constantes, le contestó al Rab.
-Y dime, continuó el; Jazon Ish, ¿cuántos crees que con un día como hoy, asistirán al curso, siendo que está lloviendo?
La verdad es que, salvo una persona, que vive al lado del Bet Haqneset, donde yo brindo la clase, no creo que alguien mas venga.
La respuesta del Jazon Ish lo dejó asombrado: "si es así debes viajar aún que tengas la certeza de que sólo una persona asistirá. El precepto de estudiar Torá, no es como todos los demás preceptos, tiene otra dimensión. Por lo tanto no es lo mismo una persona que estudió Torá hoy, a quien no estudió. Estudiar Torá, hace que la persona se transforme día a día...
Una persona que estudió un día Torá, ya es otra persona…

¿Que y como es el Guehinam (lugar de castigo en el mundo venidero)?

El Gaón Rabi David de Karlin Z"l, estaba sentado junto a un grupo de alumnos dentro de la Sucá, conversando sobre un tema muy particular: "el Guehinam" Cada uno de los alumnos, daba su opinión de cómo imaginaba el Guehinan. Luego de que cada uno dio su opinión, el Rab dio la suya: si ustedes quieren saber que es Guehinan, yo les voy a contar una anécdota que sucedió conmigo.
Una vez estaba acostado en la cama y me vino a la mente una explicación nueva sobre cierto tema. Enseguida me vino a la imaginación, que podía citar como apoyo a esta explicación lo dicho por el Tosafot (comentarista del Talmud), en cierta hoja del Tratado de Sucá. Trate recordar el texto exacto del Tosafot, pero no tuve éxito. Al ver que no podía recordarlo, me levanté de la cama para tomar una Guemará (libro del Talmud) de la biblioteca y corroborar, si estaba acertado...
Sólo que cuando tome la vela para encenderla y poder así buscar el libro en la oscuridad de la noche, se me presentó un problema, no tenía fósforos para encenderla... busque tanteando en la oscuridad, pero fue en vano...
¡Esto es el Guehinam!