FORUM - Eres lo que crees (Parte I)

Comentaron nuestros Sabios: Ocurrió en una oportunidad que Hilel iba por el camino de regreso a su casa y escuchó un grito desgarrador desde adentro de la ciudad. Hilel dijo: "Seguro que ese grito no viene de mi casa". Dijeron los Sabios: sobre esta actitud de Hilel está escrito (Salmo 112:7) 'de noticias malas no habrá de temer; firme estará su corazón confiando en Di-s'. (Talmud, tratado de Berajot 60a)

Uno de mis profesores me comentó hace un par de días una anécdota sorprendente y muy aleccionadora. Había un deportista que tenia como objetivo correr una maratón. Unos días antes de la misma, se lastimó en un tobillo por lo que fue urgentemente al hospital a sacarse una radiografía del lugar lastimado. El día de la maratón finalmente llegó, pero él no había tenido tiempo de ir a buscar los resultados de las placas que se había sacado, sin embargo, él se sentía bien y creía que no había ningún problema en correr, sólo padecía un poco de dolor y alguna molestia sin importancia. No solo se presentó a correr con todo su entusiasmo, sino que inclusive terminó los 42 kilómetros de carrera en muy buen tiempo. Cuando regresó al hospital con los médicos para buscar las placas, éstos le comunicaron que no podría correr la maratón porque tenía un hueso roto, a lo que él les respondió: "Demasiado tarde, la maratón ya la corrí..." y con una sonrisa de satisfacción tomo su placa y se fue. Probablemente, el hecho de saber conscientemente que tenía un hueso de su pierna roto, hubiera cambiado por completo su creencia de poder terminar exitosamente la maratón, pero, como él creía que estaba bien, el resultado fue el que él mismo esperaba.

No alentamos desde estas líneas a que la gente corra con las piernas rotas o a que hagan locuras, por favor, que no se preste a malas interpretaciones. Simplemente estamos reflexionando y llegando a la conclusión, a Di-s gracias, que mediante valores y creencias podemos motivar y reforzar tanto nuestro proceso de dirección, como así también, el sistema de orientación que tanto necesitamos en la vida. Esta anécdota del deportista es sólo una herramienta ilustrativa. Salvando las distancias y regresando a la anécdota del Talmud, Hilel aún no llegó a su casa... escucha un alarido de dolor ¿cómo puede aventurarse a decir que no proviene de su casa? ¿acaso puede una persona emitir juicio sin antes estar seguro de lo que dice?

El Jazón Ish en su libro Emuná Ubitajón explica lo siguiente: "La seguridad (Bitajón) en Di-s consiste primeramente en aceptar lo que Di-s manda, mas allá de nuestra interpretación (si es bueno o malo). En un segundo paso, y al ver esta actitud por parte de la persona, Di-s puede decidir premiarlo con la 'inspiración Divina' que le vaticina la ayuda y le otorga la tranquilidad de que todo saldrá bien". Qué maravillosas palabras las del Jazón Ish... un mensaje fresco que nos amplía considerablemente el horizonte. La persona es lo que cree. Si uno deposita definitivamente su Fe en Di-s y se propone algo; seguramente lo hará. Di-s sólo piensa en ayudar al hombre. Si repetimos constantemente frases parecidas a: 'es imposible para mí', 'esto jamás lo conseguiré'; si realmente creemos que algo es imposible, nuestra mente inconsciente hará todo lo posible y necesario para que así lo sea. Nuestra Fe está íntimamente ligada con nuestra identidad, y es la causa y el efecto de acontecimientos, experiencias y hechos que dibujarán nuestro destino a lo largo de la vida.

En la Torá dice (Génesis 39:3): "Di-s estaba con Iosef, y tenía éxito en todo lo que hacía". Rashí comenta 'no se apartaba el Nombre de Di-s de su boca'. ¿Será posible que el hecho de tener Fe, inclusive cuidar la expresión verbal, tiene un poder especial? ¿Tenemos conocimiento de cómo funciona nuestro sistema de creencias? ¿Qué tan importante es este sistema para el desarrollo de nuestras vidas? Seguimos la próxima.
(Ariel)