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El Rab Shebadron nos relata una historia por demás
interesante, que nos debe dejar mas que pensativos y llevarnos
a efectuar un balance sincero, de nuestras acciones. Creo
casi sin lugar a equivocarme, que al leer historias como la
que leerán en instantes, la primera expresión
es de asombro. ¡Cómo hizo tal o cual Rab, para
actuar así! Pero seguidamente una pregunta nos viene
a la mente y es, ¿y nosotros donde estamos?
Claro esta que lejos de desanimarnos, la intención
de este relato, tiene como finalidad decirnos, si otros pudieron,
tu también puedes lograrlo, solo debes proponértelo.
La cima esta allí, al alcanza de todos. Con esfuerzo,
seguro podrá ser conquistada.
Luego
de 13 años
Durante el Berít milá de uno de los nietos del
gran erudito rabí Eliézer Iehudá Finkel
Z"l, Rosh Ieshiba de Mir, en Jerusalem, me acerque a
decirle el tradicional Mazál Tob a rabí Eliézer,
al que conocía mucho. Muy cerca de él se encontraba
otro gran erudito, el Rab Iejezquel Sarna z"l, Rosh Ieshiba
de Hebrón. Cuando me estaba por retirar, me pidió
que por ser yo cohen, que también lo bendiga que tenga
el merito de estar presente en el Berít milá
de su nieto (aparentemente aun no tenía ninguno) Por
supuesto que lo bendije como él me pidió y me
retiré.
Pasaron trece años de aquel momento y cierto día
por la mañana, llega a mi casa un joven en un taxi
y me dice lo siguiente:
-"Rab Shebadron, me envía el Rab Iejezquel Sarna
a buscarlo, para que asista el Berít milá de
su nieto, que se realizará en unos minutos. El Rab
no quiere ser mal agradecido con usted, por la bendición
que le dio hace trece años...
Sí,
estimados lectores, leyeron correctamente. Trece años
no es una excusa para un grande, cuando debe agradecer, aunque
sólo sea una berajá, algo que de por sí
en verdad no es poca cosa.
La reflexión como dijimos es inmediata, ¡Qué
impresionante! ¡Qué conducta!
Pero a continuación viene la visión introspectiva,
¿y nosotros donde estamos? ¿Tan mala memoria
tenemos para no recordar los favores que nuestros amigos y
allegados nos hicieron, no hace tanto tiempo?
Realmente para imitar. Sólo que no es algo que se logra
de la noche a la mañana. Hay que cultivarlo día
a día y así lo lograremos.
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