FORUM - Procesos y resultados

La festividad de Janucá ya pasó… y con ella, la oportunidad de elevarnos e inspirarnos para seguir nuestro camino a través el calendario judío.

Una de las enseñanzas más importantes que nos deja esta fecha es el hecho de clarificar el famoso dilema de los procesos y los resultados. Más allá de lo que sea beneficioso en el ambiente empresarial, y más aún, a pesar de lo que dijimos en varias oportunidades sobre la importancia de los procesos, es fundamental centrarse en el resultado, y no en el proceso diseñado para obtenerlo (atención: NO estamos anulando el proceso o quitándole importancia, simplemente, decimos 'centrarnos' en los resultados).

Cuando deseamos alcanzar algo, hemos de tener la flexibilidad de adaptarnos a las necesidades que se nos vayan presentando a lo largo del camino. Y para ser objetivos, lo que nos permite actuar de esta manera, es precisamente el hecho de NO estar "apegados" a un único modo de hacer las cosas.

El instinto del mal cambia sus ropas TODOS los días. El mundo, al igual que las ambiciones humanas, cambian vertiginosamente a diario. La moda y el mundo globalizado, enloquecen a la humanidad con su amplia gama de talles y colores. El hombre moderno debe estar alerta y preparado ante los cambios.

Algo parecido sucede en un velero: Hay muchos cambios, y los mismos, son constantes; sin embargo, si el viento cambia no se reconfiguran las velas, ni tampoco se recalcula la ruta, ya que de esa forma, difícilmente se alcance el punto de destino. En ese momento es puesta a prueba la habilidad de la tripulación para adaptarse a los cambios, hacerlos, y llegar a la meta. Lo mismo con los hombres, lo mejor es centrarse en la meta y modificar las variables del momento en función de ella.

Lamentablemente -en la vida- solemos "apegarnos" tanto a nuestras maneras de hacer las cosas que perdemos de vista lo fundamental: aquello que estamos intentando alcanzar. Eso nos enseñaron los Jashmonaim, y esa, es la esencia de Janucá. Había que defender al judaísmo de los cambios, había que recapitular una vez más: y lo hicieron. Aunque tuvieron todo el viento en contra y las peores condiciones climáticas, esa pequeña tripulación tuvo la habilidad de reconfigurar las cosas, de defenderlas a cualquier precio sólo pensando en una cosa: en el objetivo; SALVAR AL JUDAISMO.

Esta noción de focalizarnos en el resultado, es una de las premisas básicas del liderazgo. Quiera Di-s que nos podamos inspirar, y que veamos crecer y continuar nuestro judaísmo por los siglos de los siglos. ¡Jag Sameaj!