Las
seccion Ajare Mot trata en su primer parte sobre
el eterno mandamiento de Iom Kipur, dia de expiacion para
los judios y de todas sus leyes y rituales, tanto para el
Kohen Gadol ( Sumo Sacerdote) como para el pueblo
en general, incluyendo los conversos. Se instruye luego
sobre la prohibicion del consumo de sangre y del adoptar
las costumbres de Egipto, de donde vienen y de los pueblos
de Canaan a cuya tierra llegan, pues esos pueblos son de
decadente moral y fueron expulsados por Di-s de alli a raiz
de sus abominables costumbres y practicas: la tierra de
Israel tiene una santidad especial y repele a quienes la
mancillan. A continuacion se hace una enunciacion de las
relaciones prohibidas entre hombre y mujer.
La
seccion Kedoshim (Santos) contiene las leyes fundamentales
que el judio debe observar para alcanzar el nivel de santidad
que de el se exige: prohibicion de idolatria, de robar,
de mentir, de odiar o insultar al projimo (muy especialmente
a los padres), de perversion en el juicio, de demorarse
en abonar al jornalero, de llevar y traer chismes, de tomar
venganza o guardar rencor, de tatuarse, de incurrir en brujeria,
de vestir prendas con mezcla de lana y lino (Kilaim),
de afeitar barba y patillas, de la practica homosexual,
etc. La vida familiar debe mantenerse sagrada y se advierte
nuevamente contra la imitacion de formas de vida de otros
pueblos para no perder nuestro derecho sobre la Tierra de
Israel. Se deben mantener las normas de kashrut guardando
nuestro unico y particular status.
LEER
O CUMPLIR?
"Y
guardareis mis estatutos y mis leyes, que cumplira la persona
para que viva segun ellos. Yo soy Di-s". (Levitico
18:5)
Un
rico y bondadoso empresario contrato cierta vez un empleado
para reemplazarlo en su trabajo cuando el debiera ausentarse.
Para tal mision le entrego una lista de todas sus tareas
y obligaciones, encargandole que las leyera y repasara continuamente.
Un buen dia se le presento la oportunidad de un buen negocio
en otro pais de modo que emprendio su viaje tranquilo de
dejar todo en buenas manos. Al cabo de un tiempo regreso
y grande fue su desilusion al ver que su empresa se encontraba
sumida en el caos. Cada cual hacia lo que se le antojaba,
nadie cumplia con sus obligaciones, la produccion de mercaderia
se habia reducido al minimo, las maquinas estaban arruinadas,
etc. El pobre hombre llamo inmediatamente al empleado a
quien habia dejado como encargado y le pregunto por que
no habia obedecido sus ordenes.
Este
le contesto: -Pero eso es lo que hice, lei diariamente las
instrucciones que Ud. me dejo y hasta las aprendi de memoria-.
A
lo que su patron le replico: -Has si! do un perfecto tonto.
Tu obligacion no consistia solo en leerlas sino en cumplirlas;
asi todo hubiera marchado bien.
Lo
mismo se aplica a nosotros, a quienes el Creador entrego
los preceptos de la Tora con el fin de cumplirlos. Hay quienes
estudian la Tora por un mero interes de ampliar sus conocimientos
y no con el proposito de observar sus preceptos, pensando
que asi aseguraran el alto nivel moral y la continuidad
judia de su descendencia. La realidad es que solo la observancia
de los preceptos y su practica constituyen una garantia
de continuidad.
Ramban
(Najmanides) escribe que el termino "para que viva
segun ellos" se refiere particularmente a las leyes
sociales entre el hombre y su projimo. Solo si la sociedad
observa y no simplemente lee, tal como aquel que lee un
verso, los preceptos de la Tora, la vida puede ser armonica
y estable.Y asi tambien se cumple la ultima parte del versiculo:
"Yo soy Di-s", para todos, para padres, hijos,
nietos y todas las generaciones por venir.
"Vuestra
madre y vuestro padre reverenciaran y mis Shabatot (sabados)
observaran, Yo soy Hashem, vuestro Di-s"
(Levitico 19:3).
Reverencia
o temor significa, tal como lo explica Rambam (Maimonides)
en Sefer HaMitzvot;Jinuj, que uno debe actuar
con los padres como si lo hiciera con un soberano que tiene
el poder de castigar a quienes lo tratan irrespetuosamente;
especificamente un nino no debe sentarse en el asiento habitual
de sus padres, ni llamarlos por su nombre personal, ni interrumpirlos,
ni contradecirlos de manera abrupta o irrespetuosa, etc.
El honrarlos, tal como reza el quinto de los diez mandamientos,
se refiere en general a servir a los padres, vestirlos,
alimentarlos y asistirlos cuando ellos no pudieran hacerlo
por si mismos. (Rashi; Sifra).
De
la yuxtaposicion de los dos mandamientos, reverenciar a
los padres y observar el Shabat, los Sabios infieren que
si un progenitor conmina al hijo a profanar el Shabat, esta
orden no debe ser cumplida, pues "Mis mandamientos
tienen precedencia por sobre los deseos de los padres".
Por eso esta escrito al final del versiculo: "Yo soy
Hashem, vuestro Di-s"; vale decir que todo el pueblo,
tu y tus padres por igual, estan obligados a respetarMe
(Rashi; Shifra; Yebamot 6a).
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