No conformarse con aspirinas !

-¡Doctor me duele la cabeza!- El doctor escucha y anota remedio tal, 1 c/8 hs.

-Pero, doctor también me duele el estómago.

El facultativo asiente con la cabeza y agrega: remedio tal 1 c/6 hs.

-Querido doctor, también tengo dolores en todo el cuerpo.

-Bueno le agrego unas aspirinas-le dice el médico- ¿Algo más? -Sí -responde el paciente- debilidad y flojedad.

-Inyecciones y vacunas, una por día. Que pase el que sigue.

Si este enfermo no muere por el excedente de medicamentos tal vez fallezca de la enfermedad que le provocan todos los malestares.

Esperemos que no haya un médico como éste que sólo se limita a "apagar incendios", en lugar de ordenar análisis pertinentes, que nos indican el motivo de todas las dolencias antes de medicar.

Esto es sólo un ejemplo, y la moraleja está en nosotros. En la Tefilá pedimos salud, sustento, inteligencia, etc. Al final rogamos que D"s haga la paz y culminamos la Amidá con el pedido de construcción del Bet Hamikdash.

¿Por qué de todos los ruegos terminamos con éste si ya pedimos en la Tefilá por su construcción?

La respuesta está en el ejemplo. Pedir por el sustento, la salud, etc. y querer que se solucione cada uno de ellos es como apagar algunos puntos del incendio y no el motivo principal del siniestro. Pero el Bet Hamikdash es el quid de la cuestión, es la solución definitiva y total de todos los males.

Por lo tanto, nuestro pedido es fuerte y grande para que el Todopoderoso reconstruya pronto en nuestros días el Bet Hamikdash.

Amén.


¡Oye Israel D"s nuestro, D"s único!

En cierto batallón se recibió la noticia de que el Rey haría una visita oficial en los próximos días.

De inmediato se comenzaron los preparativos correspondientes. Se ordenó la limpieza de los uniformes, del armamento y de las cabañas donde dormían los soldados.

Los mismos generales controlaban dia y noche para que las tareas se lleven a cabo.

Yá en los últimos días, pusieron enfasis hasta en los más mínimos detalles como ser la higiene personal y el lustrado de las botas.

Un día antes se practicó la parada militar y así no quedo ningún detalle librado al azar. El dia de la visita todo era reluciente y maravilloso.

Al principio estaban ordenados los militares de mayor rango y así de mayor a menor.El Rey pasó revista, pero no se detuvo en ningún momento.

Cuando llego a los soldados rasos, estos estaban ordenados por estatura de mayor a menor.

Al llegar el Rey al último soldado, el más pequeño, se le acercó, lo abrazó y le dijo: "Como te quiero mi querido soldado ".

Todos quedaron estupefactos esperando la reacción del soldado, que no podía ser otra que responder a viva voz: " viva mi señor, mi Rey para siempre".

Si lo hace, aprovechó la oportunidad de su vida. Pero si no, tal vez nunca más se le repetirá algo igual.

D"S Rey del universo, cada dia nos visita y a cada uno abraza. Tenemos la oportunidad , al decir el Shema Israel, dos veces por dia de expresar todo nuestro sentimiento y gratitud.

No dejemos pasar ni una oportunidad. Digamoslo siempre con toda la intención y concentración que nos indica la halajá. Es lo único que debemos hacer.


Educación.

En toda familia de varios chicos, ninguno es igual al otro. Cada niño tiene su caracter y forma diferente. Uno más inteligente, otro más rápido, el tercero más pícaro y así todos. Lo mismo sucede en cualquier grado de escuela. Hay grupos de más y de menos inteligentes.

En síntesis se dice como en una mano los cinco dedos son diferentes así sucede en cualquier grupo.

He aquí el cuestionamiento, muchos educadores, como así también padres, tienen el siguiente proceder: A algunos chicos los perdonan con facilidad, dejan pasar cualquier travesura, etc. Todo porque es más inteligente que los demás, es el primogénito o porque es el más chico, o ya que es el hijo de la vejez.

A los otros reprimen, controlan y castigan porque es todo lo contrario de lo anteriormente dicho, o porque en realidad es sumamente travieso.

Es una reacción sumamente natural, pero no justificada...

Todos tal vez podamos comprender que no es bueno ensañarse siempre con el travieso y el molesto.

Por el contrario, una palabra de afecto, apoyo o con sólo destacar algún logro positivo, estamos seguros que lo catapulcará muy lejos.

Lo que ni imaginamos es que perdonar al exitoso, no ver ni corregir sus equivocaciones, es tan grave.

La Perasha nos dice todo lo contrario: "no llevarás soborno" esto indica cualquier tipo de "coima".

Como bien nos dice el Najmánides: D's no lleva soborno ni del justo, es decir, ni al justo le valerán sus buenas acciones, el día que cometa una equivocación, ya que independientemente del pago por lo positivo recibirá el castigo por su falta. Cada cosa en su lugar.

Seamos lo más justos posibles. En educación es fundamental.


Esta Perashá nos deja una importante enseñanza para cada acto y acto de nuestras vidas. Todo lo que se encuentra en este mundo fue creado para ser utilizado por el hombre y depende de éste que dicha cosa sea buena o mala. Esto quiere decir que cada persona le da su sentido a las cosas. Por ejemplo: para cierta persona el tener 5000 dólares puede ser excelente, en cambio otro podría utilizarlo para pecar y hacer pecar a los prójimos, y no existe maldición más grande que ésta. Esto es lo que está escrito en nuestra Perashá: "Observen que yo en este día les doy la bendición y la maldición", le dijo D's al pueblo: quiere decir que este mundo será para ustedes una bendición en el momento que cumplan las Mitzvot y la maldición si no las cumplen. Explicamos de una mejor manera estas palabras: cuentan sobre un hombre, el cual tenía prohibido ingerir cualquier alimento que contenga sal. Cierto día se dirigió a lo de su médico alegando que no soportaba más una vida como la que llevaba y pidió por favor que le diera de comer alimentos salados, pensó que de esta manera curaría su desesperación. El médico se dio cuenta de lo mal que se encontraba este hombre y que lo que le pidió fue porque no comprendía el daño que le hacía. Pero él, que sabía que era lo bueno o lo malo para el enfermo, seguro que no saciaría su pedido.

Lo mismo ocurre con nosotros. Pedimos a D's todo lo que nos parece que es bueno. Pero acaso el Todopoderoso con toda su bondad escuchará nuestras plegarias y no se fijará si realmente lo que pedimos es beneficioso o no para nosotros? ¡Seguro que si! Podríamos pensar Jasveshalóm que D's no escucha nuestras plegarias y por eso no nos da lo que pedimos. La verdad que debemos pensar que todo lo que nos envía es para nuestro bien, aunque pensemos lo contrario, somos como aquel hombre que no sabe que es bueno o malo para él y necesita de su médico para darse cuenta de la verdad. Así nosotros necesitamos a nuestro D's para que nos habra los ojos y así podamos ver lo que realmente es para nuestro bien y estar contentos en todo momento con lo que El nos manda.

Extraído de "Mishlé Hamaguid MiDubna" en español.
Edición exclusiva de Perspectivas


"Jueces y policías pondrás en todas sus ciudades que el Eterno, tu D's, te da para tus tribus", ellos juzgarán al pueblo con justicia". Así comienza nuestra Perashá.

Resulta erróneo pensar que nuestra Tora sea desactualizada, acaso no pedimos hoy justicia en el mundo? ¿La hay?

Sin embargo la Tora ya hace miles de años nos advierte que debe haber justicia para que de esta manera pueda la humanidad cohabitar en este gran mundo. Todos nuestros actos deben ser limpios, sin engaños, como así también el dinero que comerciamos. ¿Por qué? Se compara a una persona que crió unos pájaros desde recién nacidos, está seguro que nunca se le escaparán, por el contrario, vendrán hacia él en todo momento. En cambio, no ocurre lo mismo con uno que compró un ave ya crecido, por mas que lo alimente siempre tendrá que estar pendiente de él, prestarle mucha atención para que no se escape, ya que por naturaleza propia tiende a regresar a quien los crió y no permanece con un extraño. Lo mismo ocurre con el dinero que no fue conseguido limpiamente, siempre se alejará de nosotros buscando retornar a su verdadero dueño. Por eso la clave para no perder dinero, es comerciar correctamente, con justicia, tal como lo dice nuestra Tora. El Midrash explica sobre el primer versículo de nuestra Perashá que mencionamos anteriormente que, dijo Rabi Eliezer: si se hace justicia en este mundo, no se hace en el cielo, pero si no se hace justicia aquí abajo, se hará en el otro mundo"

¿Entonces tiene sentido no conducirse correctamente? Si no somos juzgados aquí, lo seremos en el otro mundo, y será mucho peor. Al hacer justicia en este mundo, las personas lo verán y temerán pecar y si ya lo hubiesen hecho, se retractarán rápidamente, pedirán justicia aquí ya que si se haría en el cielo sería mucho más severa y se sufriría más. Tenemos que tratar de pedir y esencialmente hacer justicia para que de esta manera podamos cumplir lo que dice el versículo "justicia, justicia, perseguirás".


La Tora nos indica en esta Perashá la Mitzva de no aceptar como converso ningún descendiente de Amon y Moab. Aunque hoy en día estos pueblos no están identificados, esta Mitzva nos indica algo muy importante.

El versículo nos dice que el motivo es porque no se acercaron a ustedes con pan y agua al salir de Egipto.

Cabe analizar que por este motivo tendríamos que no aceptar a ningún pueblo, ya que no hubo quien nos recibiera bien. Por el contrario hubo pueblos que salieron a guerrear en nuestra contra. Por ejemplo Edom. Y aún así la Tora nos dice que sí los podemos aceptar.¿En qué se diferencian Amon y Moab?

Contesta el Najmánides: "Ellos son descendientes de Lot". Este fue por el mérito de Abraham Abinu que se salvó de la destrucción en Sodoma y Gomorra. Por lo tanto si no supieron agradecer son mal agradecidos y no los podemos aceptar. Esto sólo corresponde a Amon y Moab.

Pero hagamos un cálculo: el pueblo de Israel sale triunfante de Egipto y acampa cerca del límite con Moab. Estos tienen mucho miedo y se preparan para la guerra. Algo en apariencia lógico.

Sin embargo la Tora reclama porque no brindaron atención y por qué? Ya que hace un tiempo atrás el patriarca de Israel les hizo un gran favor.

Pero... ¿Hace cuánto sucedió? Si hacemos el cálculo veremos que esto sucedió hace 9 generaciones, no menos de 450 años. Y todavía se tienen que acordar!!

Cuanto podemos aprender sobre lo que significa agradecer. No hay límite de tiempo. Siempre uno estará ligado a su compañero aún por un favor recibido hace cientos de años.

Si así son las cosas, debemos tratar a todo ser humano con amabilidad y cortesía.

¡Quien sabe tal vez hace 400 años entre antepazados se hicieron favores!!


Ya escribimos la semana anterior sobre el valor de reconocer y saber agradecer: esta semana vuelve la Tora con más fuerza y énfasis al indicar sobre el precepto de las Primicias.

Es decir, el primer fruto de cada especie y viajar a ofrendarlo en el Bet Hamikdash.

Dice Rashi que al recitar lo indicado por la Tora, esta diciendo el portador que no es mal agradecido. Se compara esto a un rey que entregó a su sirviente un campo para que lo trabaje y cuide. Este trabajó con esmero y al cabo de un tiempo obtuvo frutos preciosos.

De inmediato tomó un fruto de cada especie y se los llevó al rey. Este se emocionó tanto, por este gesto de agradecimiento que le dijo: "-Te regalo toda la cosecha".

Así también el Todopoderoso nos da todo y sólo nos pide que no seamos mal agradecidos.

¿Cómo comenzar un buen año?

En esta Perasha también están escritos todos los reproches; llamados maldiciones. Nuestros sabios hicieron de manera tal que siempre se lean para fin de año. La intención es muy simple, que así como las leemos se acaben todas las maldiciones y comienza un año bueno.

Pero si profundizamos un poco más veremos que en esto hay no sólo un deseo. Leerlas justo a dos semanas de Rosh Hashaná, y junto al tema de las primicias, sirve para impulsarnos a decir: gracias que no tengo esas enfermedades del cuerpo, gracias que tampoco aquellas de la psiquis, como la locura y demás.

Gracias por el agua, pan, etc. En fin, gracias por todo lo que tengo que con seguridad es mucho.

Si sabemos decir gracias recibiremos mucho más.

De esta forma podremos pedir con más seguridad. "Que comience el año y sus bendiciones... Amen.


Como todos los años leemos esta Perasha Nitsabim (parados y firmes) en Shabat antes de Rosh Hashana.

Ultimo Shabat del año. En el momento que leemos estas líneas, serán los últimos días de este 5761.

¿Ya estamos preparados para el juicio? En el se definen y deciden grandes cosas. El centro de las mismas es nuestra propia vida.

Tal vez contestemos que sí, estamos bien preparados. Aunque quizás lo decimos por costumbre, es verdad, ya que algo tal vez hicimos.

Pero si en realidad queremos salir de esta rutina que se han transformado aún estos días únicos en el año, tan cruciales y trascendentales. El Rab Desler nos da un consejo simple y aplicable, aunque sólo faltan unos días o tal vez horas: "Si queremos salir de esta rutina y pasividad entre estos días, pensemos un poco sobre lo que pasó todo el año anterior. Tratemos de individualizar cada suceso.

Recordemos todos los sufrimientos, los problemas y dolores. Las idas y venidas. Los nervios y presiones a los que estuvimos sometidos. Por supuesto también los puntos de luz, alegría y felicidad. Luego de todo el recuerdo estemos seguros que todo fue el saldo y resultado del Rosh Hashaná pasado y no hubo ni más ni menos, todo como El lo calculó. Aunque con una mejor Tefila, Tzedaka y Teshuba, hechas con un poco más de sensibilidad, concentración y corazón, las cosas hubieran sido otras.

Las guerras de Yugoslavia, los atentados en Israel y todo lo que sucedió en el mundo, en consecuencia del Rosh Hashana pasado.

Con un poco más de buenas acciones ¿no sería todo diferente?

¡Vamos, todavía hay tiempo!