PARASHA VAIKRA

Es conocida la costumbre de disfrazarse, y principalmente los chicos, en el día de Purim. ¿Saben ustedes de qué se disfrazaban antes?

El disfraz era de anciano con una barba de algodón y un palo como bastón o de papá y mamá.

De rabanim con barba y sombrero o por qué no de Mordejai, con atuendos de rey hechos en papel y hasta de Kohen Gadol seguro se disfrazaban.

No hace más de 30 ó 40 años comenzó una nueva moda, disfrazarse de policía, soldado con armas de plástico, de indios pintados o de piratas con un ojo tapado.

Hoy ya esto pasó de moda. El disfraz del momento tiene que ser de algún personaje de televisión indefectiblemente sino no tiene gracia.

¿Es esto positivo? Sin lugar a dudas no. El disfraz hace que el chico se identifique con el personaje. Comienza a emularlo y se siente capaz de hacer todo lo que el hace, se transforma en su ídolo y quisiera con todo su alma, ser esa persona.

Si el disfraz es su papá, el rab o el Kohen Gadol o Ester, la reina. ¡Qué mejor!

Pero si no, acaso queremos que nuestro hijo sea batman o algún personaje de las series.

Lamentablemente nos equivocamos. Hay que tener este dato muy en cuenta al momento de participar con nuestro hijos en esta fiesta de Purim.

Cada momento, o situación forma parte de la educación de nuestros hijos.

No olvidemos que somos su ejemplo. ¡Purim Sameaj!


PARASHA TSAV

Al llegar este Shabat de Perashat Tsav ya habrán pasado los festejos del día de Purim. Si hay algo que caracteriza a nuestra generación es la rapidez con que dejamos atrás todo lo que nos pasa. Reflexionemos un instante.

Pusimos atención que en casi todas las fiestas la noche es lo más importante, a saber: Pésaj, Sukot y Shabuot. Como así también Januká y Rosh Hashaná con su Séder de buenas señales.

Sin embargo, en Purim es al revés. Por la noche sólo leemos la Meguilá y los demás preceptos se deben hacer en el día exclusivamente.

Y la comida festiva que tendría que ser temprano como el dicho de nuestros sabios: "los rápidos se adelantan y hacen los preceptos", concepto que aplicamos en toda la Torá, aquí se comienza al mediodía o tarde y se sigue hasta la noche.

¿Qué nos indican estos detalles?

Shabat, el día más honorable. El día que nos desprendemos de todo lo que nos rodea, que puede ser comparado con una isla en el mar que nos rodea.

Sin embargo, al terminar el Shabat, no lo dejamos inmediatamente, hacemos la comida "Melavé malka". ¿Por qué? Para hacer continuar la luz y santidad del Shabat, para la semana que comienza.

En Purim también rescatamos los principales puntos para la continuidad. Justamente Purim es al revés porque paso lo contrario a lo pensado. Aprendemos que no se puede perder la esperanza aún en la peor situación, el Todopoderoso, nuestro padre nos protege y no nos abandona.

El Todopoderoso antecede el remedio a la enfermedad, como aquí la muestra la muerte de Vashtí la reina, y su reemplazo por Ester.

Y aprendemos que no se pierde nada al no ceder en los conceptos fundamentales, como vimos en Mordejai.

Esto es para aplicar cada día, aunque Purim ya terminó.


PARASHA SHEMINI

Dice el versículo: "Esto es lo que ordenó D"s que hagan, y se verá sobre ustedes el honor de D"s". El Ben Ishjai explica que en este versículo nos promete D"s que si queremos un cuidado y una conducción de Su parte por encima de lo normal y milagroso, sólo lo conseguiremos con el cumplimiento de las mitsvot, lo que ordenó D"s.

Agrega otra explicación sobre este versículo, que responde al cuestionamiento de muchos: "Nosotros &emdash;dicen&emdash; tenemos mucha fe y somos muy buenas personas. Es verdad que no respetamos tanto, pero que importa, lo principal es el corazón &emdash;concluyen". A que se compara esta situación: a una mujer que a la hora del almuerzo le sirvió a su esposo pollo al horno, y éste al probarlo le dijo que estaba rico pero que le faltaba pimienta y algún condimento.

Al otro día le cocinó nuevamente pollo pero esta vez repleto de pimienta y condimentos. Al no poder comerlo le dijo a su esposa: "¿Qué es esto? Está incomible". A lo que ella dijo: "¿No me dijiste que le faltaba condimento?". "¡Tanto no! &emdash;le dijo a su esposa&emdash; El condimento es rico cuando está acompañado de comida en su justa medida, de lo contrario es incomible".

Así también la intención y el corazón, son buenos aditivos pero solos no sirven, deben estar acompañados por las mitsvot, los actos. Esto también nos indica el versículo nombrado: "Lo que ordenó D"s que hagas, sin la acción todo es estéril".


PARASHA TAZRIA

Esta perashá habla principalmente del tema de la lepra. El Nega, como lo llama la Torá, no es una simple enfermedad sino una advertencia para la correccián del ser humano. Al presentarse estas manchas, la persona deb’a acudir al Kohen y este determinaba cuál era su situación.

Explica el Rab Jaim Vital, alumno del Arizal, que justamente al Kohén hay que presentarse ya que "Metsorá" (leprosa) da a entender la palabra "motsí rah" o sea que saca de su boca lo malo y prohibido, por ejemplo lashón hará.

Dice el rab: "La Torá nos indica que este hombre que provocó separaciones y discusiones por sus comentarios. Va de aquél que toda su vida dedica a unir y hacer paz entre las personas. El Kohén, como Aharón, que buscaba y perseguía la paz".

La Torá nos indica que las manchas se podian presentar en tres lugares: la ropa, la casa y por último la persona.

Cabe preguntar: ¿por qué en las manchas de la ropa y la casa, nunca se daba el caso en que el Kohén los impurificara de inmediato, requiriéndose siempre tapar las manchas por siete días? No así en las manchas del hombre, en este caso existía si la posibilidad que quedara impuro desde un primer momento. Podría haber sido al revés, y así apiadarnos del hombre de no impurificarlo. Contesta el Or Hajaim Hakadosh con una visión especial, que nos da un panorama de lo que puede hacer el ser humano: Las ropas o las casas si son determinadas como impuras serán quemadas y destruidas, respectivamente. Para una decisión tan importante e irreparable tenemos que tomar la precaución necesario de siete d’as, para corroborar el dictamen.

Pero el ser humano no es llevado a la horca o algo parecido, sólo es impuro. Sólo tendrá que estar apartado y vivir en soledad absoluta. Si se arrepiente, D"s lo recibirá ya que es grande su misericordia y piedad.

Vemos de aquí algo fundamental del ser humano nunca se debe dar por vencido, siempre hay una nueva oportunidad.


PARASHA AJARE

"Y habló el Eterno a Moshé luego de la muerte de los dos hijos de Aharón" (Levítico Vaikrá- 16:1)

¿Cuál fue el error de los hijos de Aharón? Por otro lado, ¿por qué Aharón no puede entrar en el Santa Sanctorum (Kódesh Hakodashim), en todo momento, y con las vestimentas que más le gusten?

Todo esto nos viene a enseñar algo muy importante y es el hecho de que en el judaísmo no existe el concepto de hacer lo que a uno le parece bueno para servir a D"s, o de rezar solamente en el momento que uno está inspirado, de entrar en el Kódesh Hakodashim en un momento de felicidad, cuando surge de adentro, hacer las cosas más espontáneas. ¿Por qué todo tan sujeto a reglas?

Esto es lo que la Torá nos viene a enseñar. D"s no quiere que seamos como "voluntarios" que hacen las cosas cuando tienen ganas y surgen de adentro, sino que nuestro servicio a D"s sea como esclavos, que hacen lo que D"s ordena y de la manera que El ordena, no quiere que cada uno invente su propio servicio a D"s, sui generis.

Este error justamente fue cometido por el Reino de Israel (después de la división de Israel entre el Reino de Israel y el de Iehudá), el cual no poseía en su territorio al Templo. Ellos decidieron que no iban a ir hasta Jerusalem para hacer los sacrificios, que los podían hacer perfectamente en otro lado, cuando ellos lo sentían, como a ellos les parecía, y esto es lo que provocó que se perdieran estas diez tribus. Pero pensar que uno está sirviendo a D"s cuando no lo está haciendo, sino que hace lo contrario, es peor todavía.

Este es el motivo por el cual, en el relato de la construcción del Mishkán (Santuario), está escrito "e hizo Moshé como le ordenó D"s", tantas veces. Porque podríamos pensar que cuando D"s le dijo que hiciera el altar (mizbéaj) de cobre, lo dijo para no molestarnos y gastar tanta plata en hacerlo de oro, pero si nosotros queremos gastar, mejor todavía: por eso nos dice que lo hizo como D"s quería, sin hacer tantos cálculos acerca de qué es mejor o peor.


PARASHA EMOR

En la gran sinfonía de la vida sobre la tierra, en la cual todo encaja y concuerda armoniosamente, el calendario judío juega el papel de pentagrama con las notas musicales. Cada fiesta tiene su símbolo y su mensaje particular. De igual forma cada momento del día tiene algo diferente. Ya vimos como Abraham, Itsjak y Iaakob fijaron tres momentos diferentes para rezar, en virtud a la característica propia y de la hora.

Es decir, cada momento de la semana también es diferente, por ello, por ejemplo cada día tiene su cántico específico.

Esta constancia se cumple también en los meses del año. Cabe preguntar pues, qué tiene de especial este mes de Iar que está transcurriendo.

Tres sucesos importantes ocurrieron en este mes:

1. Pesaj Shení.
2. El man.
3. Lag Baómer.

¿Qué hay de común en estas tres situaciones?

1. Pesaj Shení: un grupo de personas que no hicieron la ofrenda de Pésaj, por estar impuros, piden otra oportunidad. En lugar de decirles que es lamentable y que no hay lo que hacer ya que el tiempo ese era el indicado, les dijo D"s: el ser humano es importante y por lo tanto hay otro día: 14 de Iar.

2. El man comenzó a caer en el desierto. Tenía que haber caído todo junto en un espacio delimitado para que cada uno tomara lo que le correspondía. Sin embargo, no fue así. De acuerdo a la categoría espiritual de cada ser humano caía más o menos cerca. Cada criatura es importante e individualizada por el Todopoderoso.

3. Lag Baómer: día en que cesaron de fallecer los alumnos de Rabí Akibá. El motivo de los decesos: la falta de acuerdo a su posición de honor y respeto mutuo. No dar la importancia que cada uno individualmente tenía.

Común denominador: el lugar privilegiado que ocupa cada ser humano en el mundo.

Cada mes tiene un signo en el zodíaco judío. Nisán (mes de Pésaj), la oveja. Al salir de Egipto éramos como ovejas en un rebaño sin nada que las diferencie entre ellas.

Iar, shor (toro) se destaca por sí mismo, y Siván, mes en el cual recibimos la Torá, su símbolo es gemelos: la unión de los dos meses anteriores, preparatorios para ese gran día, en el monte Sinaí.

Esta es la grandeza del judaísmo. Por un lado somos diminutas partes de un todo, fundidas entre sí. Pero también somos como toros, cada uno por separado es especial, importante y único.

Cada uno pues tiene lo suyo para dar, su lugar para ocupar. Explotemos esto para el bien de todos.


PARASHA BEHAR

La primera perashá que leemos esta semana se refiere a la Shemitá. 5761 es según la cuenta año de Shemitá en todo Israel.

¿Qué mensaje nos deja la Shemitá a nosotros, aquí en la diáspora, donde no rige esta mitsvá?

Los jueves y viernes estamos acostumbrados a algunos aromas especiales que provienen de los manjares del horno y a las corridas de œltimo momento al almacén, a la panadería o a la tintorería. ¿Por qué? Todos sabemos por qué. Hay un dicho muy astuto y popular: "Deténgase, Shabat está llegando!"

Existe otro Shabat que llega solamente una vez cada siete años. Es un Shabat que nosotros, fuera de Israel, no podemos disfrutarlo. Se llama Shemitá, el séptimo año y la Torá lo llama Shabat como HaShem ordenó: "la tierra observará un Shabat de descanso para HaShem". Durante todo este año, los agricultores de Erets Israel no aran ni siembran. La tierra descansa.

Aprendemos muchas cosas de Shabat y de Shemitá. El Shabat semanal nos recuerda que HaShem creó el mundo y, no interesa lo duro que trabajemos y proyectemos, nuestra riqueza y felicidad provienen sólo de El. Nos sentamos tranquilamente en las sinagogas y en nuestras mesas de Shabat mientras que millones de personas trabajan en sus negocios y oficinas. Sabemos que HaShem nos dará lo que necesitemos.

Así también, el séptimo año en Erets Israel nos enseña que la tierra pertenece a HaShem. La Torá promete que los que respeten el Shabat de la tierra, no tendrán pérdidas.¿Suena extraño? Sí, pero realmente ocurren milagros para los que respetan la Shemitá en Erets Israel.

La Shemitá da una lección especial a la gente rica, especialmente a los que poseen granjas y huertos. Durante un año entero, se preguntarán y se preocuparán cómo van a pagar las cuentas y si van a perder a sus clientes. Eso debería ayudarlos a darse cuenta de cómo se sienten los pobres cuando no tienen un empleo y necesitan que la gente bondadosa les dé dinero para la comida o el alquiler. El agricultor que cumple Shemitá seguramente dará más tsedaká a los pobres cuando empiece a ganar dinero nuevamente.

El Midrash dice que los que cumplen Shemitá son como ángeles porque tienen una fe absoluta en HaShem.

Feliz Shabat, Erets Israel!

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