PARASHA
BAMIDBAR
Es
famosa la pregunta que por un lado tenemos, que los jud’os
dijeron "haremos y luego escucharemos", y por otro
lado nos dice el Midrash que D"s puso el Monte Sina’
" sobre sus cabezas para que aceptaran la Torá.
El
Midrash Tanjumá ofrece una respuesta. Según
él, los judíos habrían dicho "haremos
y escucharemos" solamente en lo que concierne a la Torá
escrita (Pentateuco); pero no estaban dispuestos a aceptar
la Torá oral (que explica la Torá escrita) por
eso D"s necesitó forzarlos a recibirla.
¿Cuál
es la diferencia entre las dos? ¿Por qué no
querían recibir la Torá oral?
Si
investigamos en la historia, veremos que hubo 2 sectas que
sólo aceptaron la Torá escrita pero no la Torá
oral. Los saduceos en la época talmúdica, y
los caraítas en la época de los Gueonim y del
Rambam cada uno por diferentes motivos. Los primeros porque
pensaban que cumplir con la Torá escrita exigía
mucho menos sacrificio; buscaban comodidad. Los segundos,
justamente a la inversa; veían a la Torá escrita,
mucho más estricta que la oral, y por eso rechazaron
a esta última.
De
acá vemos que no por ser más estricta la Torá
oral, los judíos no quisieron aceptarla. Entonces,
¿cuál es el motivo?
¿Qué
significa la existencia de una Torá oral? Significa
que es transmitida de un maestro a un alumno a través
de las generaciones. Implica tener que aceptar, no sólo
la autoridad de D"s sino también la de un Rab.
No
soy yo el que decide que es lo que D"s quiere y espera
de mí sino que tengo que aceptar de mi maestro cuál
es la voluntad de D"s.
Significa
no sólo anular mi voluntad ante la voluntad de D"s,
sino a la de mi Rab. Nos gustar’a pensar que sólo D"s
es el que me dice qué tengo que hacer, y no otra persona.
Y
esta es justamente la prueba que tiene que pasar esta generación
en especial. Nos cuesta sumirnos a nuestro Rab. A aceptar
un Rab que nos diga qué hacer.
Sobre
esto tenemos que "trabajar" este Shabuot. Porque
justamente esto es "recibir la Torá".
PARASHA
NAZO
La
Torá nos relata que los 12 príncipes de las
tribus se acercaron todos juntos para ofrecer idénticos
sacrificios cada uno, por lo que D"s le dijo a Moshé
que cada uno debe ofrendar en un día diferente.
Pero
aquí hay algo sorprendente. Una ley dice que los sacrificios
individuales están prohibidos en Shabat. Sólo
los sacrificios pœblicos, de toda la congregación,
se pueden realizar en Shabat. Y la Torá nos cuenta
que también en Shabat, uno de los príncipes
hizo su sacrificio. ¿Cómo puede ser?
La
Torá nos quiere enseñar algo muy importante.
Estos príncipes vinieron todos juntos, como una congregación
(10 personas ya pueden formar una congregación) y no
como individuos separados. Esto lo vemos ya que trajeron exactamente
el mismo sacrificio cada uno. Entonces la Torá los
consideró una congregación.
Muchas
veces queremos ser diferentes de los demás, en vez
de formar todos juntos un solo cuerpo.
De
aquí vemos la fuerza de los que actœan todos en grupo
en vez de hacerlo individualmente. Y así dice Rashí
sobre el pasuk: "Y cincuenta de ustedes perseguirán
cien (enemigos), y cien de ustedes millares; y caerán
vuestros enemigos ante ustedes" (Levítico 26:
8). ¿Acaso así es la proporción correcta?
Debería haber dicho: 'y cien, veinte mil' sino que
aprendemos de aquí que no es lo mismo que pocos cumplan
la Torá, que cuando muchos la cumplen". La unión
es la base de todo lo bueno, de toda la bendición.
PARASHA
BEHAALOTEJA
"Y
estaba el pueblo como quejándose"
Nos
relata la Torá que quer’an comer carne en lugar de
maná.
Cabe
preguntar ¿por qué quejarse? El maná
era totalmente nutritivo, no tenía desperdicio, ni
producía malestares, mejor aún, cada uno podía
sentir el sabor que quería, ¡incluido matsá!
Realmente
no les faltaba nada, lo del maná era solo una excusa,
como nos dice el versículo: "Como quejándose".
El kit de la cuestión era el siguiente: el maná
los llevaba a una vida totalmente espiritual, los comprometía
demasiado. Querían en lugar de esto una vida común
y material como todos los pueblos.
En
rigor de la verdad, no era nada fácil. Vivir un día
completo, por ejemplo Kipur, en que dedicamos todo el tiempo
a lo espiritual es posible. Tal vez una semana completa puede
ser factible.
Pero
aquí era toda una vida dedicada sólo a lo espiritual.
Estudiar Torá y servir a D"s, sin realizar trabajo
alguno, ni siquiera para conseguir el sustento.
Lo
mismo podemos observar cuando 10 de los 12 espías dijeron
que "Si bien, la tierra es hermosa y rica en todo, conquistarla
será imposible. Los pueblos que la habitan son más
fuertes que nosotros". Pero Àacaso pueden ser más
fuertes que los egipcios y demás pueblos que ya D"s
aniquiló y borró de la tierra?
Sino
que ellos vieron en la entrada a la tierra de Israel el comienzo
de una vida normal, regida por la naturaleza en todo sentido.
Viéndolo así eran en realidad más fuertes.
Milagros ya no querían ver más. Sólo
ansiaban conquistar la tierra por sus propios medios, siendo
este sin duda alguna el motivo intr’nsico del pedido mismo
de mandar espías.
Era
la prueba: vivir toda la vida dedicada exclusivamente a D"s,
les fue muy difícil y no pudieron. Tratemos nosotros
de corregir al menos en algo, este fracaso.
PARASHA
SHELAJ LEJA
La
Haftará de esta semana nos relata que Rajab, la mujer
que vivía en Jericó, escondió a los dos
espías que mandó Iehoshúa a espiar la
tierra y los salvó del rey de Jericó que los
estaba buscando para matarlos. Esta les dijo antes de que
se fueran que así como ella se comportó con
misericordia y los salvó, corresponde que ellos se
comporten de la misma manera, y que la salven a ella y a su
familia, y no los maten cuando conquisten Jericó.
Cabe
preguntar: ¿Cómo puede ser justo que si ella
los salvó, ellos dejen vivir no solo a ella, sino a
toda su familia? ¡Correspondería que la salvaran
solamente a ella!
De
aquí aprenden nuestros sabios que si una persona le
da de comer a su compañero verduras, éste tiene
que devolverle con un pollo o carne sabrosos. ¿Cuál
es la lógica de todo esto? ¿Por qué no
alcanza con que le devuelva con verduras?
La
explicación es así: La primera persona se comportó
de una manera "generosa", dio al otro verduras,
a pesar de que no tenía ninguna obligación de
darle nada. Si el segundo le va a devolver verduras, lo œnico
que está haciendo es lo "justo", lo que corresponde.
Pero
para devolver realmente lo que el primero le dio, debe comportarse
también él de una manera generosa, quiere decir,
más de lo que está obligado a dar para así
devolver "generosidad con generosidad".
Por
lo tanto no alcanza con que devuelva verduras solamente que
es lo "justo" sino debe devolverle un pollo y será
él así también generoso.
Rajab,
para ella pidió justicia, para su familia generosidad.
Ellos estaban obligados a hacer justicia con ella. ¡Solamente,
salvando a su familia están devolviéndole lo
que ella les dio! Gran generosidad.
Y
así también está escrito: "Dale
justicia, verdad a Iaakob, generosidad a Abraham". D"s
prometió a Abraham que le iba a dar la tierra de Israel
a su descendencia, y esto fue un acto de generosidad para
con Abraham, pero una vez que se comprometió a dársela;
¡ya es "lo justo" para Iaakob!
PARASHA
KORAJ
Todos
podemos!
Dice
la Torá que la tribu de Leví no recibió
parte en la tierra de Israel. Se van a dedicar a estudiar
y a servir en el templo.
Pero
llama la atención porque la Torá lo repite dos
veces: "No tendrán heredad ni parte dentro de
Israel".
Los
exégetas explican: " 'Heredad', se refiere a la
tierra de Israel, y 'parte' se refiere al botín que
ganen en las guerras".
Esto
significa: no van a tener parte en la tierra, que representa
la fuente de sustento y que cubre todas las necesidades, y
tampoco del botín, que representa las cosas y gustos
extras que las personas necesitan.
En
cambio, dice D"s que "Yo soy su heredad y su parte".
"No necesitan preocuparse de su sustento porque el resto
del pueblo los va a mantener, y en cuanto a gustos y satisfacciones,
en Mi se van a alegrar, estudiando la Torá y entendiendo
Mis caminos".
La
Torá va a ser la fuente de su felicidad, una felicidad
espiritual y para alcanzarla, deben privarse de extras materiales.
Los gustos materiales alejan a la persona de los gustos espirituales,
y así dijeron los sabios: "En vez de rezar que
entre la Torá dentro tuyo, rezá que no entre
tanta comida dentro de tu estómago".
Es
conocido lo que dijo el Rambam al final de Halajot Shemitá
y Iovel: "... y no solamente los levitas sino
toda persona que lo lleve su espíritu, puede separase
y dedicarse al servicio de D"s totalmente, y conocerlo
plenamente, y he aqu’ se santificó y su heredad será
D"s...".
En
dos palabras "todos podemos".
PARASHA
BALAK
Toda
una perashá está dedicada al intento por parte de Bilam
de maldecir al pueblo de Israel. Todo fue en vano. D"s
no lo dejó, en lugar de maldecir tuvo que bendecir.
En
una de sus bendiciones dijo: "Que buenas son tus carpas
Iaakob" ¿Qué vio en las carpas? Que sus puertas estaban
encontradas, nadie veía al otro al abrir su puerta. Al ver
esto dijo: "son dignos, que se pose la divinidad sobre
ellos".
Bilam
reconoció una de las cualidades más grandes del pueblo de
Israel: el recato, esta cualidad abarca toda la vida del ser
humano.
Destaca
la soltura y la delicadeza humana, Resalta su preocupación
por los valores de ética y moral.
Nuestros
sabios dijeron: Todo aquel que tiene vergüenza no peca rápidamente.
La
vergüenza, apéndice del recato es justamente una de las tres
características fundamentales y esenciales del judaísmo.
El
recato es el freno a toda las inclinaciones materiales y mundanas.
¡No tiene remedio!
En
cierta ocasión un alumno de la ieshibá del Jafets Jaim, se
comportó de manera insolente, sin vergüenza, con la señora
donde se hospedaba. El rab ordenó de inmediato su expulsión,
a pesar que solicitó perdón, en forma reiterada.
Le
preguntaron: "Rab, por hechos en apariencia peores no
ha echado a otros, ¿por qué esta actitud?"
El
Jafets Jaim les contestó: "Nuestros sabios dijeron: el
insolente va al infierno".
Cabe
preguntar, por qué se destaca aquí, el castigo, acaso en otros
pecados no es igual, sino que aquel que es insolente no tiene
vergüenza, su camino al Guehinam está listo.
El consejo de Bilam
Bilam
pues vio la cualidad madre del pueblo de Israel, el recato.
Para desprotegerlos dijo, tengo que hacerlos caer en algún
pecado que anule este mérito. Hacerlos pecar con las mujeres
de Moab y Midián, justo lo contrario.
Retomemos
la bandera del recato, en ella conviene destacarse.
PARASHA
PINEJAS
Pinejas
con su celo pudo interrumpir la epidemia que ya estaba matando
24000 personas y hubiera sido mayor sin intervención.
Los
jajamim nos dicen que recibió su pago al ser él y sus descendientes
sacerdotes.
Cabe
preguntar: Ya dijeron "en este mundo no hay pago por
las mitsvot" debido a que es ínfimo lo que uno
puede recibir en este mundo. ¿Y cómo Pinejas sí recibió pago?
Explica
el Maharal de Praga que decimos todos los días en la Tefilá
que hay mitsvot que de sus frutos comemos en este mundo.
El común denominador es que son preceptos en los cuales también
otros se benefician.
¡Aquí
también Pinejas con su acción salvó a miles de Israel por
lo tanto, come de sus frutos!
¡Busquemos
estos preceptos y no olvidemos que es el estudio de la Torá
uno de ellos!
*
* *
D"s
le dice a Moshé Rabenu "Sube a la montaña y desde allí
verás la tierra ya que no entrarás a la tierra de Israel".
Moshé
Rabenu está por irse de este mundo y qué pide. ¿Bienestar
para sus hijos? ¿Que ellos sean fuertes?
Alguien
que conduzca al pueblo, que sepa conciliar a todos, a pesar
de la diversidad de ideas y opiniones que puedan existir.
Alguien que siempre los acompañe.
Nada
más importante que su pueblo: "Que no esté la congregación
de Israel como un ganado sin pastor".
Estos
son los dirigentes que tiene que tener el pueblo de Israel:
veraces y consientes.
Y
dichosos los que van detrás de ellos.
PARASHA
MASE
Lo
primero que llama la atención de este perashá es el minucioso
detalle con que son descriptos todos los lugares en donde
acampó el pueblo de Israel en su periplo hasta llegar a la
última parada, en el desierto, para luego cruzar el río Jordán
y entrar a la tierra de Israel.
Nuestros
sabios dieron varios motivos para tan detallada descripción
-he aquí algunos de ellos- siendo su moraleja obvia y consecuente.
1.
Para que quede constancia eternamente de los milagros que
hizo el Todopoderoso para con Israel. Ya que podrían las generaciones
posteriores alegar: Vemos hoy muchos pueblos nómades que atraviesan
los desiertos y lo hacen cerca de ciudades habitadas, abasteciéndose
así de todo lo necesario. Con seguridad el pueblo judío así
lo hizo. Por lo tanto, no es milagroso que durante casi 40
años sobrevivieran en el desierto.
La
Torá nos describe los lugares para que veamos la mano de D"s,
ya que todos estos lugares son alejados de los centros habitados.
Así no puede quedar duda de Su conducción milagrosa.
2.
Al leer estas paradas vemos que a pesar del decreto de deambular
en el desierto durante 40 años, D"s no los hizo herrar
por miles de lugares y así hacerlos sufrir, sino que en total
sólo fueron a 42 lugares en 40 años. Siendo 14 en el primer
año antes del decreto, y 8 en el último año después de la
muerte de Aharón Hakohén. Es decir, que en 38 años sólo hubo
20 lugares y en Kadesh estuvieron 19 años.
Vemos
que aún en el desierto vivieron en tranquilidad y sin faltarles
nada.
3.
Otro motivo para indicarnos que si llegamos a estar o pasar
por esos lugares debemos bendecir Baruj H´ que se hicieron
milagros a nuestras padres en este lugar. Así también en cada
lugar que a uno le sucede un milagro debe bendecir y agradecer.
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