RESUMEN:
Comienza la parasha ordenando que toda vez que una
mujer de a luz, ofrezca un Korban (ofrenda) tras
el nacimiento. Los
hijos varones deberan ser circuncidados en el octavo dia
de
vida. La Tora introduce el fenomeno de tzaraat, erroneamente
traducido como "lepra" pero esta no es la acepcion
correcta, pues se trata de una enfermedad de origen puramente
espiritual, que ataca tanto a la persona, a sus ropas y
a su casa, a fin de provocar una reflexion tendiente a la
enmienda de sus faltas
espirituales (en particular el hablar Lashon Hara).
A fin de
determinar si una mancha en particular es tzaraat
o no, se debe
consultar al Kohen (sacerdote), quien en caso afirmativo,
aislara al afectado durante una semana. Si al cabo de ese
plazo la enfermedad no experimenta variacion, se prolongara
su
confinamiento durante una semana mas, luego de la cual el
kohen decidira la situacion del afectado.
Existen distintas formas de tzaraat que son descriptas
en esta
parasha . La persona a quien se le confirma que sufre
de tzaraat,
debe llevar su ropa desgarrada, no cortarse el pelo, y alertar
a la gente sobre el hecho de que padece de esa impureza
ritual, no pudiendo mantener un contacto normal con las
demas personas. Finalmente es descripto en detalle el fenomeno
de tzaraat en las ropas.
EL
PODER DE LA PALABRA
"D"s le hablo a Moises, diciendo: Esta sera
la ley del Metzora"
(Vaikra 14:1)
La
escena transcurre en una amena reunion de amigos. De pronto,
tras comer, beber y reirse un rato, se instala en el ambiente
un silencio que incomoda al grupo; cada uno de los concurrentes,
temiendo aburrir a sus companeros con relatos personales,
apelan a otro recurso. Cual? Empezar a hablar Lashon
Hara (contar hechos verdaderos sobre otras personas
pero con una connotacion negativa), y Rejilut (transmitir
chismes y mentiras sobre el projimo), transgresion aun mucho
mas grave, segun la Tora.
La palabra hebrea Metzo-ra equivale a Motzi-(shem)-ra,
hablar mal de alguien (lit. "sacar un mal nombre).
La lengua es la maquina mas poderosa del mundo. El Hombre
tiene doscientas cuarenta y ocho organos, cada uno de los
cuales corresponde a una mitzva positiva de la Tora. Pero
la lengua tiene un poder mayor que todo el resto, pues una
palabra puede matar a una distancia tan grande a donde ni
la mas poderosa de las armas puede llegar; puede causar
una plaga mas nociva que todos los misiles quimicos juntos.
En los tiempos en que la Presencia Divina era tan clara
para los judios, la senial de haber usado mal el poder del
habla se manifestaba rapidamente mediante la enfermedad
de Tzaraat.
El afectado, el Metzora, debia ser confinado a un
aislamiento para que comprendiese que el Creador maneja
al mundo medida contra medida: el hablo de alguien aislandolo
de la sociedad y ahora la enfermedad de Tzaraat lo
confina a el, al aislamiento. Todo el Universo fue creado
con palabras: "En el comienzo Di-s creo los Cielos
y la Tierra...". El creo toda la existencia con las
dos veintidos letras del alfabeto hebreo. Y le dio al hombre
esa maquina tan
increiblemente poderosa: la lengua. El Hombre es el unico
ser que puede hablar utilizando las herramientas de su intelecto.
No hay ningun animal en el mundo que pueda hablar; comunicarse,
si, o quizas hacer ciertos ruidos. Pero ninguno hasta ahora
recito un poema o murmuro una plegaria. El Hombre es el
unico Hablador de toda la existencia. Con una sola palabra
puede destruir mundos y con una sola palabra los puede crear.
(basado
en el Jafetz Jaim)
LENGUAS
DURAS Y LENGUAS TIERNAS
Rabi Iehuda Hanasi (el Principe), una vez preparo una comida
para sus discipulos. Les sirvio lenguas duras y lenguas
tiernas. Los estudiantes comieron las tiernas y dejaron
las duras.
Dijo Rabi Yehuda Hanasi a ellos:
"Visteis vosotros lo que estuvisteis haciendo? Habeis
elegido las lenguas tiernas. Y esto es lo que siempre deberiais
hacer. Vuestra lengua debe ser tierna y suave y jamas dura
ni aspera cuando hableis con vuestro projimo".
COMENTARIO
SOBRE LA PARASHA METZORÁ
En
esta seccion la Tora describe el procedimiento a seguir
para
un metzora (el afectado por tzara'at), una
vez curado y concluido
su periodo de aislamiento. Este proceso dura una semana
e incluye
korbanot (ofrendas) e inmersiones en la mikve,
tras lo cual el
Kohen debera declarar al metzora "puro". Cuando
el metzora es de
escasos recursos, puede substituir las ofrendas caras por
otras mas economicas. Previamente a la confirmacion por
parte del Kohen
de que una casa tiene tzara'at, los objetos de la
casa son retirados
para evitar que ellos tambien sean declaradas ritualmente
impuros.
El tzara'at se elimina demoliendo y reconstruyendo
esa seccion de
la casa. Si vuelve a aparecer, la edificacion entera debera
ser arrasada. La Tora detalla las secreciones corporales
que hacen a una persona ritualmente impura, causando el
que no pueda tocar objetos sagrados, y como la persona recupera
su estado de pureza ritual.
RABI
YANAI Y EL VENDEDOR AMBULANTE
"Esta habra de ser la ley que rige para el metzora
en el dia de su
purificacion y sera traido al Cohen (sacerdote)"
(Vaikra 14:2)
Habia
una vez un vendedor ambulante que ofrecia su mercancia
por las calles de Tzipori. Se lo oia grita a viva voz:
"Quien quiere una larga vida! Se vende el elixir de
la Vida!".
Una multitud se junto en el lugar y cada uno queria una
parte de esta maravillosa medicina.
Rabi Yanai que estaba sentado cerca, lo escucho y quizo
comprar
un poco de su pocion.
Pero el buhonero se nego a venderle diciendo: "Esta
medicina no
es para ti ni para gente como tu". Pero Rabi Yanai,
persistente,
continuo insistiendo para que se lo mostrara.
"Muy bien", dijo el buhonero dirigiendose hacia
Rabi Yanai. Saco un
Sefer Tehilim, (Libro de Salmos), busco el capitulo
34:13 y comenzo leerle a Rabi Yanai. "Quien quiere
vida...", y luego le pregunto al Rabi:
"Sabes cual es la siguiente linea?". Rabi Yanai
respondio "Guarda tu
boca de la maldad!...He leido este versiculo toda mi vida
y nunca
me di cuenta de su significado hasta que este vendedor ambulante
me lo enseño!". (Midrash)
Grande
fue la enseñanza que el proceso de purificacion deja
para el
metzora (Motzi Shem Ra: el que saca un mal
nombre de alguien);
grande es su dolor al admitir el mal que produjo con su
lengua.
El Lashon Hara (hablar negativamente del projimo)
es comparable
para la Tora al derramamiento de sangre. No emitamos sentencias
sobre el otro; cada palabra negativa sobre el companero
afecta a tres: al que habla, al que escucha y a aquel de
quien se habla.Todo
es registrado en las alturas y cada uno de los protagonistas
sera fiscalizado respecto a sus propios actos.
Cuidemos
nuestra vida cuidando nuestra palabra!!
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