- LA CARIDAD JUDIA
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Reglas básicas / La fuerza / Preguntas
y Respuestas
Conceptos
principales de la caridad
El precepto de
caridad no es sólo dar dinero al pobre o necesitado sino
también a todo el que necesita asistencia o sólo una palabra
de aliento, tanto en lo físico como en lo psicológico.
Prestando atención a
lo que cada uno pide, nos daremos cuenta de que cada persona
es siempre diferente y, por lo tanto, nos debemos adecuar a
esto y dar acorde a ello.
El sustento de cada
persona se fija de año a año. Según cómo uno lo utilice,
así se lo recompensará. Si da caridad, Hashem lo recompensa
con riqueza por el mérito de haber cumplido este precepto. Si
no utiliza el dinero para este fin, igualmente no va a quedar
en su poder lo que debía haber sido destinado a caridad y de
cualquier forma lo gastará.
La diferencia es que
cumpliendo con el precepto, Hashem nos devuelve lo que dimos y
más. En cambio, si no lo damos lo perdemos definitivamente.
Realizando caridad
nadie se perjudicará, por el contrario, todos nos veremos
beneficiados.
La caridad anula muchísimos
decretos malos y salva a la persona de todo tipo de mal.
Salva a la persona de
la muerte y le alarga la vida.
Ocho
niveles de caridad
De mayor a menor :
Antes que necesite
pedir caridad, lo mejor es dar lo que necesita como un regalo,
prestarle dinero, tomarlo como socio o encontrarle trabajo.
Dar caridad mientras
ambos, el que da como el que recibe, no conocen la identidad
del otro.
El que da conoce la
identidad del que recibe, pero éste no conoce la de quien da.
El que recibe conoce la
identidad del que da, pero el que da no conoce a quien recibe.
Dar caridad aún antes
de serle solicitado.
Donar a la persona pobre,
después de que ésta haya pedido caridad.
Donar menos de lo que
debería, pero hacerlo con un semblante amable.
El que dona, da caridad
quejándose.
10
Reglas básicas de la caridad
1. Debe sacarse el diezmo de
todas las ganancias, de los regalos o herencias que se reciban
y darlo en caridad.
2. Si el pobre o necesitado
no acepta la caridad como un regalo, se lo debe dar en préstamo.
3. Se debe dar caridad con un
semblante alegre y feliz, reconfortando y aliviando al pobre
de sus sufrimientos.
4. Quien da con ceño
fruncido es como si nada hubiera dado y pierde todo su mérito.
5. Debe tenerse mucho cuidado
en el modo en que se conduce con el pobre, sin menospreciarlo,
burlarlo o hacerle pasar vergüenza.
6. No destacar lo que damos
para ser alabados, sino por el contrario, ocultarlo lo máximo
posible.
7. Hacerlo porque así lo
sentimos y para ayudar al pobre; hacerlo de buen corazón y
con las mejores intenciones.
8. Dar caridad en momentos de
abundancia y también cuando es necesario un esfuerzo para
lograrlo.
9. Si no es posible ayudar
con todo lo que se pide, dar aunque sea una contribución mínima.
10. Si no se le puede dar al
pobre dinero, que mínimamente le dé frutas o comida, para
que no se vaya con las manos vacías.
La
fuerza de la caridad
Le dijeron a Rabi Akivá que
en el día del casamiento de su hija, ella iba a morir ya que
una serpiente la picaría.
Cuando llegó ese día, luego
de la fiesta de casamiento, se dirigió a su habitación, tomó
la orquilla de oro que estaba en su cabello y la clavo en la
pared. Allí estaba la serpiente murió automáticamente, sin
que ella se de cuenta.
Al otro día, la hija sacó
la orquilla y cayó la serpiente muerta.
Cuando Rabi Akivá escuchó
la gran noticia, su corazón se llenó de alegría y estaba
feliz por la gran noticia.
Pero tenía una inmensa duda:
¿Acaso su hija había cumplido algún precepto, para que su mérito
salvara su vida?
Le preguntó a ella: "¿Qué
precepto hiciste que te salvó de la serpiente?".
La hija le contó que durante
la fiesta había llegado un hombre pobre que pedía comida.
Como todos los invitados
estaban ocupados en sus propios manjares y, en la fiesta de
casamiento, nadie le prestó atención, la hija de Rabi Akivá
fue la única que lo vió y le acercó su propia comida a este
pobre hombre.
Al escuchar las palabras de
su hija, dijo Rabi Akivá: "Un gran precepto cumpliste y
por eso te salvaste de la muerte".
Este precepto no era otro que
el de la caridad, el cual salva a la persona de la muerte.
Pregunta
sobre Prestamo y Caridad
En un folleto semanal, leí
la semana pasada un artículo que trataba la importancia de
dar caridad. Le comenté a mi amigo lo sucedido pero él no
estaba de acuerdo conmigo y opinaba que es mucho más
importante y satisfactorio hacer un préstamo de dinero a una
persona que lo necesite urgentemente.
Acaso,
- ¿la caridad es más
importante que un préstamo?
- ¿un préstamo es más
importante?
- ¿los dos son importantes
en igual medida?
Respuesta Correcta:
Las dos cosas se respetan según
en el contexto. Si hay una familia en la cual no hay alimentos
necesarios para comer o ropa adecuada para el clima en el cual
se encuentran, y por otro lado un conocido necesita un préstamo
para un local, se prioriza al pobre. Pero si hay muchas
personas que pueden ocuparse de él y no se encuentra en una
situación crítica, entonces se realiza el préstamo.
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